¿Qué es?

El ACV es un proceso objetivo para evaluar las cargas ambientales asociadas a un producto, proceso o actividad. La base de los ACV consiste en realizar un balance material y energético del sistema estudiado. De esta manera se identifican las entradas y salidas del sistema, y posteriormente se evaluarán los diferentes impactos ambientales que pueden causar.

 

 

 
 
Se puede datar el origen del ACV a finales de los años sesenta y principios de los setenta, cuando se llevaron a cabo diversos estudios energéticos en los que se valoraba la eficiencia de determinadas fuentes de energía, motivados fundamentalmente por las crisis del petróleo. Obviamente, al cabo de un tiempo se tuvieron en cuenta conceptos como el consumo de recursos naturales, emisiones atmosféricas, emisiones al agua, o la generación de residuos.


Definiciones:
"El ACV es un proceso objetivo para evaluar las cargas ambientales asociadas a un producto, proceso o actividad identificando y cuantificando el uso de materia y energía y los vertidos al entorno; para determinar el impacto que ese uso de recursos y esos vertidos producen en el medio ambiente, y para evaluar y llevar a la práctica estrategias de mejora ambiental.

El estudio incluye el ciclo completo del producto, proceso o actividad, teniendo en cuenta las etapas de: extracción y procesado de materias primas; producción, transporte y distribución; uso, reutilización y mantenimiento, y reciclado y disposición del residuo"


Sociedad de Química y Toxicología Ambiental

(SETAC, Society of Enviromental Toxicology And Chemistry)


"El ACV es una técnica para determinar los aspectos ambientales e impactos potenciales asociados a un producto: compilando un inventario de las entradas y salidas relevantes del sistema; evaluando los impactos ambientales potenciales asociados a esas entradas y salidas, e interpretando los resultados de las fases de inventario e impacto en relación con los objetivos del estudio".

 

 

¿Para qué sirve?

El minucioso conocimiento del sistema que proporciona esta metodología permite:

Cumplir con la legislación ambiental existente.
Reaccionar con rapidez frente a cualquier cuestión ambiental, como la puesta en marcha de una nueva normativa.
Obtener datos fiables e integrados para hacer Informes Ambientales.
Informar al público de las características ambientales de los productos y de sus materiales.
Imagen y marketing ambiental.

Normas de referencia

Para realizar un estudio de ACV actualmente existen normas de carácter voluntario. Se trata de las normas de ámbito internacional: ISO 14040:1998 “ Gestión medioambiental, ACV, Principios y estructura”; ISO 14041: 1998 “Gestión medioambiental, ACV, Definición del objetivo y alcance y el análisis de inventario; ISO 14042: 2000 Environmental management LCA- LCIA (Life Cycle Impact Assesment), ISO 14043: 2000 Environmental management, LCA- LCI (Life Cycle Interpretation).